FELIPE II GREGORIO TIZIANO

ASPIRANTE AL IMPERIO MADRID VIENA

¿Como se fortaleció el Eje Valladolid - Madrid - Viena ?

ALVARO DE BAZAN

1 5 3 8

En 1538 levantadas las espadas y cuando la paz parecía asegurarse entre Carlos V y Francisco I, y cuando la Santa Liga entre la Santa Sede ,el Emperador y Venecia parecía un hecho,quiso María que quedase una huella permanente de su amor a la dinastía.Todavía hoy el viajero puede admirar en la iglesia de San Miguel y Santa Gúdula,de Bruselas,las magnificas vidrieras construidas aquel año,sobre diseños de Van Orley,uno de los pintores de más predicamento en la corte de los Países Bajos.La más importante de ellas esta dedicada al emperador Carlos V pero en otras sucesivas de la capilla de los Austrias están representadas los demás miembros de la dinastía.Venía a ser como el símbolo del predominio logrado por la Casa de Austria sobre Europa y de su entrega en pro de los intereses de la Cristiandad.

Tal predominio parecía más firme que nunca a raíz de la decisiva victoria de Mühlberg sobre las tropas que mandaba Juan Federico de Sajonia,príncipe elector y una de las cabezas más destacadas de la Liga protestante de Schmalkalden.En efecto aquella victoria había sido,en gran parte,la de los principales personajes de la dinastía austriaca,bajo la suprema dirección del Emperador: Fernando ,rey de Romanos,había cabalgado junto a Carlos V en aquella empresa bélica y la aportación de María desde los Paises Bajos y de Felipe desde España había sido de verdadera importancia.En el verano de 1547,la fuerza de  aquella dinastía sobre Europa no tenia igual.Si los  tercios viejos habían llevado el peso de la batalla,la caballería ligera húngara de Fernando había realizado prodigios en la consumación de la victoria.Los recursos en hombres y en dinero de la dinastía,aglutinados bajo la enérgica ascción de Carlos V,se habían mostrado muy superiores a sus adversarios.Sin embargo todo ello tenía un serio peligro ;el de la falta de la continuidad.Pues,en definitiva,dentro de los cuales operaban importantes fuerzas centrifugas:Fernando y su hijo Maximiliano,al conjunto de Austria,Hungría y Bohemia;Felipe,a Castilla y Aragón,con sus adhrencias italianas y americanas - y africanas- María,a los Paises Bajos-que entonces habían de vincularse más estrechamente a la Monarquía católica- Sólo el Emperador mantenía la nota cosmopolita.Por lo tanto,era de temer que con su muerte su obra se cuartease.Y hoy sabemos muy bien que fue cuestion que se planteó muy seriamente el Emperador,en especial cuando se sintió gravemente enfermo aquel invierno.

De entonces arranca su conocido Testamento político de 1548,dirigido a su hijo Felipe y muy fidedignamente recogido por el cronista Sandoval.Allí se puede ver su preocupación por trabar más estrechamente dos ramas de la dinastía para que perdurase su predominio sobre Europa.Naturalmente, no buscaba Carlos un mero aseguramiento material,sino que pretendía lograr de ese modo la unidad moral de la Cristiandad y su fortalecimiento contra los peligros que la amenazasen,tanto internos . en especial,la herejía-como externos.sobre todo la amenaza turca-.Uno de los factores de sus últimas victorias había sido la colaboración de su hermano Fernando que era además -por Rey de Romanos- el sucesor al Imperio.Pero cuando Fernando fuese Emperador ¿no tendría necesidad a su vez de la colaboración del conjunto de fuerzas que se agrupaban tras de su hijo Felipe? ¿No se desvincularía de repente Castilla de los afanes imperiales,si de algún modo no se la interesaba mas directamente?Pues más de una vez el propio Carlos había tenido quehacer frente a las quejas de sus vasallos castellanos,resentidos al ver consumidos los hombres y el dinero del reino en empresas que parecían serle ajenas. ¡Cuanto más ocurría aquello si el Emperador dejase de ser su señor natural¡¡

He ahí la cuestión garve que era preciso prever,antes que los acontecimientos desbordasen a los hombres.Aunque ese planteamiento del problema parece que existió en el ánimo de Carlos V en las postrimerías de 1548,una de las cuestiones que han sido más debatidas por los especialistas de la época es el punto de arranque de los nuevos planes sucesorios ¿Obró Carlos V por propio impulso?¿fué movido a ello por la ambición de su hijo Felipe ,deseoso de verse coronado algún día emperador?

Las pruebas documentales aportadas a este respecto por Bucholz,Lanz,Döllinger,Gachardmy Druffel no resuelven la cuestióm.Existen indicios que hacen sospechar que los primeros en plantear la cuestión sucesoria al imperio fueron Fernando y Maximiliano ,deseosos de asegurarla en su casa de una vez para siempre.En todo caso,una cosa parece a todas luces evidente y es que la escasa salud del Emperador en el invierno de 1547 - 1548 desencadenó uan serie de cáculos y de proyectos políticos con miras a la futura vacante imperial,lo mismo en Valladolid que en Viena.Ya hemos señalado los afans unitarios que animaban a Carlos V.

A Fernando le preocupaba,sobre todo,asegurar la sucesión al Imperio para su hijo Maximiliano.Por su parte,Felipe tanía asimismo poderosas razones que esgrimar a su favor.¿No era,acaso ,el hijo primogénito del Emperador? ¿Por qué había de verse postergado en el futuro a su primo Maximiliano? Encontrados argumentos e intereses opuestos provocarian una áspera pugna familiar que acabaría dando el traste con el edificio alzado por Carlos V con tanto esfuerzo y denuedo.Pero citando a esta seriie de elementos del drama,no mencionamos a todos los que intervinieron en aquel conflicto familiar,del que parecía depender la futura suerte de Europa.Pues hubo otro que dedicó sus esfuerzos por llevar la concordia y evitar la ruptura: esa fue la labor realizada en aquella crisis por la reina María.

CORPS SAJONIA

El Planteamiento de la cuestión sucesoria

En 1548 la Dieta de Ausburgo había reunido a los tres hermanos ( Carlos,Fernando y María ) en la vieja ciudad imperial. Después de aquella otra reunión de Innsbruck  de hacía dos decadas,podían los tres hacer un balance satisfactorio de aquella fructífera alianza familiar : en orden los Estados patrimoniales,la paz con Francia y el Turco,sosegada Italia,sometido el Imperio e iniciado el Concilio.Era el predominio de Carlos y Fernando a occidente y a oriente de Europa,en lo que no poca parte había tenido María (recuérdese su contribución no sólo a la obra de Carlos V,sino tambiénma la defensa de Viena en 1532) Fué entonces en aquellas jornadas de Ausburgo de 1548 cuando Fernando propuso que se negociase la sucesión de su hijo Maximiliano para el Imperio,prometiendo que una vez conseguida llevaría consigo la designación de Felipe como vicario imperial en Italia.

Antes de dar su consentimiento quiso Carlos conocer la opinión de su hijo Felipe,ordenando al señor de Granvela (Nicolás Perrenot) que escribiese a la corte castellana.Probablemente existió una correspondencia directa entre el Emperador y su hijo,hoy por hoy desconocida,aunque si conocemos los resultados por las cartas cruzadas entre Granvela y el duque de Alba: Felipe inidcaba a su padre la conveniencia en demorar lo pedido por su tío,temiendo que con ello se perjudicase la situación de la Monarquía católica en Italia,cuando sus príncipes supiesen que el Imperio acabaría siendo para Maximiliano,estando evidente además la hostilidad latente de Enrique II de Francia.En realidad esa respuesta reflejaba la opinión del Principe y la de sus principales consejeros.Hay que concluir que Castilla había sido ganada ya por la idea del Imperio y que ahora no sólo no se oponía a que su señor fuera el Emperador sino que deseaba que persistiera aquella vinculación personal, pasando al heredero del trono.

Por eso se consideraba la pretensión de Maximiliano como un peligro.La hispanización de Carlos V por aquellas fechas estaba ya tan consumada,que se adhirió plenamente a las sugerencias de Castilla,si no es que ya habían germinado en su mente.Por lo pronto respondió a su hermano Fernando que era preciso esperar la llegada de su hijo Felipe,demorando la resolución hasta entonces e indicando que era cuestión delicada que podía provocar rencillas entre los príncipes de as dos familias, respuesta con la pareció conformarse el rey de Romanos.

Fue entonces cuando empezó a extenderse el rumor por toda Europa de que el Príncipe de España proyectaba no ya sustituir a Maximiliano,sino al propio Fernando,para suceder a Carlos V en el Imperio.Según Gachard,tal fue la ambición que se despertó en Felipe,y para cumplir su deseo fue por lo que se puso en camino hacia el Imperio a fines de 1548.No he podido encontrar ninguna prueba concluyente a favor de esta tesis;si ,en cambio algunas de que tal rumor lo propalaron los principes electores y el embajador francés en la corte imperial,Marillac,rumor que Fernando llegó a creer seriamente,hasta el punto de escribir alarmado a María el 29  de marzo de 1549.María le tranqulizó,mientras viviesen él y el Emperador,nada se innovaría y nada se trataría sobre su sucesor sin contar con él.

Díficil resulta admitir que Felipe llegase a pensar en sustituir a su tío o que Carlos tomase en serio ta cambio.máxime cuando ninguna prueba directa existe sobre tal supuesto.Los rumores propalados por Marillac y los principales electores no hacían más que responder a un deseo de disminuir el prestigio del Emperador,cuyo poderío sobre el Imperio había traído consigo el desplazamiento de Maximiliano a Castilla,para gobernar aquellos reinos en su ausencia,los recelos de Fernando no hicieron sino aumentar.Ya en la vieja biografía de Buholtz se recogen muchos testimonios,procedentes del Haus,Hof und Staatsarchiv de Viena,sobre el estado de ánimo del rey de Romanos.Como ocurre con frecuencia,también en este caso los rumores dislocaban la verdad,sin dejar por ello de influir sobre la marcha de los acontecimientos.Por eso,pese a la carta tranquilizadora de María.Fernando hubiera preferido que su hermano Carlos abandonase aquel proyecto,pero Carlos V,bien llevado de su propio deseo,bien incitado por la ambición de Felipe II se decidió a proseguir las negociaciones.

A poco de la llegada de FelipeII a Bruselas,envió al señor de Chantonnay a la corte de Viena.Chantonnay debía obtener la aquiescencia de Fernando para una proxima entrevista con el Emperador a fín de resolver la sucesión al Imperio,asegurándole al tiempo que nada se haría en su perjuicio ni sin su consentiemiento.Pero Chantonnay tenía ante sí una difícil misión,tanto más cuanto que a los antiguos recelos de Fernando se añadía el hecho de la incorporación de los Paises Bajos a la Monarquia católica pues sin duda en un tiempo abrigó Fernando la esperanza de que eL Emperador los cediera a su hija María,la esposa de Maximiliano.Por su parte la corte imperial tenía motivos para sospechar que Maximiliano había roto lo pactado por su padre en Ausburgo, negociando secretamente on los principios electores a favor de su candidatura,cuestión sobre la que el Archivo de Bruselas conserva una curiosa carta de Fernando en que procura disculparse.

Se trata de uno de los pocos documentos que escaparon a la requisitoria hecha a finales del siglo XVIII por el gobierno austriaco para llevarse la documentación referente a Fernando al Archivo de Viena.Fue entonces cuando la reina María se creyó obligada a intervenir,escribiendo personalmente a Fernando una carta llena de agitación ante el temor de que se produjese la ruptura entre los dos bloques familiares.Según María era Felipe el que presionaba constantamente sobre Carlos V,mientras éste se hallaba vacilante respecto  lo que se había de hacer en la cuestión sucesoria y sobre todo,sin querer decidir nada antes de entrevistarsecon su hermano.Aconsejaba María a Fernando que ni él ni su hijo Maxmiliano diesen muestras de oponerse a los planes del Principe pues ello sería tanto como provocar la eterna enemistad de Felipe y al ruina de las dos casas,añadiendo un argumento probablemente oído en la corte de Bruselas a Carlos o a Felipe : que puesto que Carlos había preferido a Fernando,cuando en 1531 había promovido su elección a rey de Romanos,por encima de su propia sangre,análogo sacrificio podía hacer ahora Fernando.Fue probablemente María la autora del plan de sucesión alternada (Fernando-Felipe-Maximilano).A continuación viene el viaje de Carlos V a través de Alemania,acompañado por su hino Felipe y de los dos Granvela.Nicolas Perrenot se hallaba entonces bastante enfermo- no taradaría en morir- pero,aun así Carlos consideró necesaria su presencia en Ausburgo para asegurar la negociación con su hermano lo cual era el mejor homenaje  a sus condiciones de diplomático,aunque sería fatal para el viejo servidor del César.

Fue entonces al remontar el RIn,cuando Carlos dictó sus Memorias a su ayuda de cámara Van Male.Carlos V disfrutaba sus últimas horas de plenitud o por mejor decir, de fortuna.A partir de entonces todo empezó a torcésele.Tenemos noticia del comienzo de aquellas negociaciones familiares por la correspondencia que el obispo de Arras mantuvo con María: Fernando esquivaba a los ministros de Carlos V para no comprometersen en la cuestión sucesoria,alegando en cambio constantamente la necesidad de que su hijo Maximiliano regredase de España.Como siempre que las negociaciones entraban en vía muerta,la corte imperial acudirá a la reina María pidiendo su intervención,pues por lo pronto el primer resultado del forcejeo con Fernando fue que el rey de Romanos se desentendiese de la politica imperial en Alemania,con un enfriamiento notorio hacia su hermano el Emperador.Pero esa actitud en lugar de abrir los ojos a Carlos sobre lo peligroso de su proyecto,le hizo aferrarse mas a él,viendo en su hijo el verdadero continuador de su obra.

A finales de agosto de 1550,se reunieron los dos Granvela y el duque de Alba,con el príncipe Felipe y acordaron aconsejar a Carlos V que llamase a su hermana para que influyese con su presencia directa sobre Fernando,pues <> como decía Arras a la Reina.El Archivo de Bruselas guarda las cartas de este periodo del obispo Arras a María,en las que se hace eco de las de la Reina,para María la negociación era muy dificil,siendo necesario recomendar a Felipe la máxima prudencia y llegando a una fórmula con Fernando,accediendo al regreso de Maximiliano,siempre y cuando su mujer continuará en Castilla mientras durasen las negociaciones de Ausgburgo.El 10 de septiembre legó María a la vieja cudad imperial para secundar con la mayor reserva posible los esfuerzos del Emperador y sus ministros.Pero los esfuerzos de la reina viuda de Hungría fueron inutiles Fernando se aferró a su postura de no querer tratar nada en ausencia de su hijo Maximiliano.

El 26 de septiembre volvía María a dejar Augsburgo,accediendo Carlos V a llamar a Maximiliano.La Reina no podía estar tanto tiempo ausente de los Paises Bajos aunque ya entonces se comprendía que para las negociaciones finales sería de nuevo necesaria su ayuda.Entre tanto iba creciendo amenazadoramente el descontento entre los príncipes alemanes ada vez más alarmados por los proyectos que se atribuían a Carlos V.

          Toda Alemania- informaba el embajador francés Marillac el condestable de Francia Montmorency-parece no tener otra esperanza de salir de las dificultades en que se encuentra que a través [de Francia] y así señor,en el camino y aquí [en Ausgburgo]muchos diputados de las ciudades y Príncipes me han declarado abiertamente que no podían alegrarse bastante de que el Rey [Enrique II]estuviera en paz por todas partes,para poder enfrentarse- directa o indirectamente- con los deseos del Emperador.Por lo que si [Enrique II ] se propone mostrar de alguna manera su buena voluntad a la cuestión alemana, es ahora cuando sería más oportuna..

Por el mismo tiempo empezaba Mauricio a negociar en Francia su traición al Emperador.Sin embargo Enrique II nos e atrevía a declarar su voluntad,considerando muy fuerte aún la posición de Carlos V.Sólo existía una posibilidad de debilitarle, declara a su embajador Marillac  y era aprovenchandose su disputa con Fernando por la cuestión sucesoria al Imperio. Una oportunidad que Francia y los príncipes protestantes alemanes sabrían aprovechar de modo bien cumplido.Fernando había advertido al Emerador a través de María y con ocasión de la embajada de Chantonnay, de julio de 1549´sobre las desagradables consecuencias que podía tener la pretensión de Felipe al Imperio,en perjuicio de los derechos de su casa,Viendo que la cosa seguía adelante no dudó en buscar el apoyo de los electores y de los príncipes del imperio,sabiendo lo contrarios que se mostrabarían a tener en el futuro como emperador a un príncipe español,A su vez Maximiliano estaba al tanto desde España de todo lo que se debatía en Ausgburgo y se preparaba cultivando por su cuenta la amistad de los principes alemanes y aun la del enemigo tradicional de su casa,el rey cristinianisimo de Francia.Considerando que la época de Carlos V pertenecía ya al pasado,procuraba colocarse con habilidad en la nueva situación.

EL FINAL DE LAS NEGOCIACIONES DE AUSGBURGO

El 1 de Diciembre de 1550 salía Maximiliano de España.Quedaba en Castilla de gobernadora su esposa María.En cuanto Carlos V tuvo noticia de su próxima llegada a la ciudad de Ausgburgo se apresuró a llamar a su hermano,la  reina viuda de Hungría pues falto ya del concurso del viejo Granvela,recien fallecido,sentía cada vez más la necesidad de su ayuda.La realidad era que las relaciones con el rey de Romanos se mostraban cada vez mas dificiles hasta el punto de que Fernando se encerraba en una constante oposición y no ya por loq que se refería al negocio de la sucesión al Imperio,sino asimismo en otros asuntos de interés general.

BUDAPEST 2020